sábado, 30 de julio de 2011

No digas nada más

Más existes y más quiero que existas. Y por más que te lo dijera jamás llegarías a entenderlo... nunca comprenderías que cuando te veo aparecer mi pulso tiembla, y por unos segundos mi mente se paraliza sin saber qué hacer ni qué decir. No podrías entender como arden mis adentros cuando sueño verte, ni mis paseos nocturnos en un vano intento de entender tus actos. Cosas que solo tú sabes, palabras que solo a ti te diría...
A más presente eres más quiero tenerte, y más me ahogo. Y cuesta creer... que por más que te lo dijese, por más que te explicase todo esto... no lograrías entender nada de mí.

jueves, 21 de julio de 2011

Sinsentido

Las cosas que se habían almacenado en mi mente y que daba por olvidadas resurgían sin intención de hacerlo. Cada simple palabra que en su día no había tenido el más mínimo valor para mí... ahora eran esenciales para cada movimiento y pensamiento que me había llevado a este momento. El agua resbalaba desde mi cabeza hasta mis pies, los cuales se ahogaban en la espuma que caía de mí. Los espejos y cristales se empañaban con aquel vapor que me hacía sudar, y con cada nueva gota de agua que me mojaba en aquella ducha descubría cosas nuevas. Infinitas e incomprensibles, que solo me producían una sensación entre la tristeza, la incredulidad y la ignorancia. Todo se amontonaba dentro de mí... y por más que intentaba ordenarlo no lograba sino mezclarlo hasta obtener un laberinto sin salida alguna. El olor a jabón y a ducha entraba en mi y me hacía reír con ironía pura a cada palabra recordada. Pero ahora solo quedaba coger la toalla y secarse...

jueves, 16 de junio de 2011

Simples palabras

De pronto, sin planearlo, sin quererlo... una simple palabra te descubre un sinfín de cosas. Lo piensas y lo meditas... Bueno, realmente no tanto... lo tienes claro desde hace mucho tiempo, pero lo has descubierto ahora: has hecho oficial ese escondido pensamiento que ocultabas en tus rincones. Quieres hablarlo, quieres gritarlo... pero sobretodo quieres verlo. Simplemente verlo, aunque no sabes si eso empeoraría o mejoraría el hervidero en el que se ha convertido tu pensamiento. Pero ya son muchas las conversaciones y muchas las confesiones, la sinceridad... tanto, que prefieres callar. Callar, y que pase lo que tenga que pasar. ¿Qué más puedes hacer?

jueves, 9 de junio de 2011

Traición

Ahora nos hemos distanciado. Te has alejado enormemente y ni siquiera he podido despedirme. No te he podido decir nada, no te he podido abrazar ni besar... y eso es lo único que quiero hacer ahora. Este sitio... tan oscuro, tan apagado, tan vacío... es algo maravilloso si te tengo aquí, conmigo. Pero no vas a aparecer, he de ir a buscarte. Ya... porque creo que no puedo aguantar más. Y te busco. Te busco sin parar hasta que te encuentro y veo cómo me sonríes. Como esa sonrisa brilla desde lo lejos cuando me ves aparecer. Como abres tus brazos pacientemente esperando a que llegue a ti y me apriete contra tu cuerpo. Y después me miras a los ojos, siempre sonriendo, siempre tú... Me miras y lo comprendo, lo sé: tú también me has echado de menos. Tú también rezabas para que llegase este momento, tú también anhelabas cada parte de mí... Te miro sin parpadear... y tú me miras, consciente de que todo puede cambiar, de que todo va a cambiar. Pero no te importa, ni a mí tampoco. Solo te quiero a ti. Solo quiero abrazarme a ti...